10 de marzo de 2009

El ruiseñor de Sevilla

Amantes de las tablas, volvemos al teatro. El próximo jueves en el Centro Cívico, el grupo La Nave Teatro nos ofrecerá una divertida obra, El ruiseñor de Sevilla, de Lope de Vega. En Actimoliner puedes echar un vistazo al argumento. Christian, en esta pieza no encontrarás a la sensual Belisa, pero espero sinceramente que Lucinda sea de tu agrado.

1 de marzo de 2009

Microrrelatos


Los microrrelatos son un género literario en auge. Se trata de cuentos muy breves, pero intensos, con mucha sustancia. Se suele hablar de microrrelatos, minicuentos, minificciones, minihistorias, cuentines, nanocuentos, cuentos bonsái...
La Institución Cultural “El Brocense” (ICB), de la Excma. Diputación Provincial de Cáceres convoca el V concurso de Microrrelatos “El Brocense” para estudiantes españoles matriculados en el segundo ciclo de la ESO, Bachillerato y Programas y Ciclos Formativos del curso 2008-2009. Vosotros, por supuesto, podéis participar. Aquí tenéis resumida la convocatoria:

Concurso de Microrrelatos EL BROCENSE




Previamente tendréis que entregarme los microrrelatos para seleccionar los textos que participarán en el concurso.

Mi compañera de Departamento, Elisa, ha trabajado estos breves relatos con sus alumnos y alumnas de 1º. Os invito a visitar su blog y a leer la magnífica selección que ha realizado. Pinchad aquí. Os aseguro que merece la pena y pasaréis un buen rato intentando descifrar sus misteriosos y sorprendentes significados.

También podéis leer los que siguen:

Tatuaje
Ednodio Quintero

Cuando su prometido regresó del mar, se casaron. En su viaje a las islas orientales, el marido había aprendido con esmero el arte del tatuaje. La noche misma de la boda, y ante el asombro de su amada, puso en práctica sus habilidades: armado de agujas, tinta china y colorantes vegetales dibujó en el vientre de la mujer un hermoso, enigmático y afilado puñal.


La felicidad de la pareja fue intensa, y como ocurre en esos casos: breve. En el cuerpo del hombre revivió alguna extraña enfermedad contraída en las islas pantanosas del este. Y una tarde, frente al mar, con la mirada perdida en la línea vaga del horizonte, el marino emprendió el ansiado viaje a la eternidad.
En la soledad de su aposento, la mujer daba rienda suelta a su llanto, y a ratos, como si en ello encontrase algún consuelo, se acariciaba el vientre adornado por el precioso puñal.

El dolor fue intenso, y también breve. El otro, hombre de tierra firme, comenzó a rondarla. Ella, al principio esquiva y recatada, fue cediendo terreno. Concertaron una cita. La noche convenida ella lo aguardó desnuda en la penumbra del cuarto. Y en el fragor del combate, el amante, recio e impetuoso, se le quedó muerto encima, atravesado por el puñal.


El pozo
Luis Mateos Díez


Mi hermano Alberto cayó al pozo cuando tenía cinco años. Fue una de esas tragedias familiares que sólo alivian el tiempo y la circunstancia de la familia numerosa. Veinte años después, mi hermano Eloy sacaba agua un día de aquel pozo al que nadie jamás había vuelto a asomarse. En el caldero descubrió una pequeña botella con un papel en su interior. “Éste es un mundo como otro cualquiera”, decía el mensaje.


Un cuento de amor

Marcial Fernández

Rudolf, con la cabeza levantada y reclinado en su cadencioso cuerpo la miraba con sus profundos ojos verdes. Ella, esbelta y apetitosa, bailaba enfrente y en torno a Rudolf apenas sin tocar el suelo. Él- es de suponerse- estaba en posición de ataque, con esa nerviosidad serena que siempre le fue tan característica. Ella, seductora, como si no se diera cuenta de la situación, seguía exhibiéndose alegre y provocativa. Rudolf, entonces, de un sólo movimiento atrapó entre sus fauces gatunas a la mariposa, y, de dos mordidas, se la comió.


Las llaves de Stella


Jorge Ariel Madrazo


Stella abrió la puerta de su casa, radiante como siempre. Entre cuatro dedos de su mano derecha- en posición supina- agitaba las llaves y con la otra mano sujetaba a su perra blanca, Stephanía, a la que llevaba al paseo nocturno. De pronto comprobó: ya no tenía las llaves. Nunca aparecerían. En la siguiente oportunidad aferraba la correa perruna cuando, en una distracción o algo así, advirtió con alarma que ya no la sujetaba. De la perra, nunca supo. Una noche del mes siguiente apoyó una mano en una pared de su casa y ¡zaz! ésta se esfumó ante su aterrado estupor.Decidió entonces invitar a salir al hombre a quien odiaba, lo aferró de un brazo con fuerza. Nada. Stella ignoraba que el don de las desapariciones le había sido otorgado por el dios bromista sólo para ser ejecutado tres veces. Resignada, Stella descubrió en cambio que el hombre no era tan desagradable. Y poseía llaves, perro y casa.


El tejedor celoso
Fernán Caballero

Había una vez un hombre que era tejedor; tenía una mujer muy buena y muy linda; pero la había dado la manía de ser celoso y de figurarse que su honrada mujer le podía faltar. Una mañana, sabiendo que su mujer se había ido a confesar, y queriendo cerciorar de si sus sospechas eran ciertas, se puso un hábito de fraile y se sentó en el confesionario. Llegó la mujer, que lo había conocido y le dijo:
- Acúsome, padre, que he tenido amores con un mozo, después con un viejo y después con un fraile.
-Vete de aquí- le dijo el fingido fraile-no hay absolución para tales delitos.
Fuese enseguida a su casa y se puso a tejer; pero como estaba tan rabioso empezó a cantar para que lo oyese su mujer:
Acúsome padre, con mucho descoco
Que he tenido amores con un hombre mozo;
Después con un viejo, después con un fraile;
Y teje que teje, y dale que dale.
A lo cual ella, en la misma tonada, contestó de esta suerte:
- Si te lo dije, fue por ser verdad,
Puesto que te quise en tu mocedad;
Ayer siendo viejo y hoy siendo fraile;
Y teje que teje y dale que dale.
Con lo cual se quedaron tan amigos por ciento y un años.


Servicio de correos

Orlando Van Bredam

Mi natural desconfianza del servicio de correo me llevó a probar la eficacia del sistema. Me envié cartas a mí mismo para saber si llegaban a tiempo. Nada más particular que la cara del cartero cuando descubría que el destinatario y el remitente eran la misma persona.


En una oportunidad, el texto me resultaba extraño. Supuse que se trataba de una broma de los empleados o de mi vieja costumbre de pensar una cosa y escribir absolutamente lo contrario. Lo cierto es que nada me proporcionaba más placer que recibir mis propias cartas. Eso tenía sus ventajas; en primer lugar, nunca había sorpresas desagradables; en segundo lugar, eran líneas sinceras, nunca trataba de engañarme con adulaciones hipócritas y tercero; en caso de que la carta se extraviara del correo a mi casa, no importaba, yo sabía de qué se trataba.


Soledad

Pedro de Miguel


Le fui a quitar el hilo rojo que tenía sobre el hombro, como una culebrita. Sonrió y puso la mano para recogerlo de la mía. Muchas gracias, me dijo, muy amable, de dónde es usted. Y comenzamos una conversación entretenida, llena de vericuetos y anécdotas exóticas, porque los dos habíamos viajado y sufrido mucho. Me despedí al rato, prometiendo saludarle la próxima vez que le viera, y si se terciaba tomarnos un café mientras continuábamos charlando.


No sé qué me movió a volver la cabeza, tan sólo unos pasos más allá. Se estaba colocando de nuevo, cuidadosamente, el hilo rojo sobre el hombro, sin duda para intentar capturar otra víctima que llenara durante unos minutos el amplio pozo de su soledad.


Paternidad responsable
Carlos Alfaro


Era tu padre. Estaba igual, más joven incluso que antes de su muerte, y te miraba sonriente, parado al otro lado de la calle, con ese gesto que solía poner cuando eras niño y te iba a recoger a la salida del colegio cada tarde. Lógicamente, te quedaste perplejo, incapaz de entender qué sucedía, y no reparaste ni en que el disco se ponía rojo de repente ni en que derrapaba en la curva un autobús y se iba contra ti incontrolado. Fue tremendo. Ya en el suelo, inmóvil y medio atragantado de sangre, volviste de nuevo tus ojos hacia él y comprendiste. Era, siempre lo había sido, un buen padre, y te alegró ver que había venido una vez más a recogerte.


Ajuar funerario
Fernando Iwasaki


Cuando llegué al sanatorio, encontré a mi madre enlutada en las escaleras.-Pero mamá, tú estás muerta.-Tú también, mi niño.Y nos abrazamos desconsolados.


La cita inesperada

Pablo Santillán Ledesma


Me había dicho que no volveríamos a vernos; que era la primera y última vez. Que era peligroso. Lo decía sutilmente, como silbando las palabras. Yo tenía la certeza de que estaba mintiendo, o que con esa determinación decía lo contrario; estaba seguro porque mientras me hablaba apretaba mis manos, silabeando.Al siguiente día, en la noche, cuando la velaban, una de sus íntimas amigas me susurró al oído: “Fíjate que hoy, precisamente hoy en la tarde, ella me había dicho que mañana en la noche tendría una cita contigo”.


Fuentes (www.elpais.com, www.cuentosymas.com.ar)

24 de febrero de 2009

Las perífrasis verbales

Repasa las perífrasis verbales a través de esta estupenda aplicación LIM del profesor Manuel Guerrero. Aunque la actividad está pensada para bachillerato, podrás realizar la mayoría de los ejercicios. No olvides dejar tus comentarios y resultados.

9 de febrero de 2009

Herido de amor


convocatoria_amanuenses





Mi elección, un poema de Federico García Lorca, Herido de amor, al que pone voz Ana Belén en su álbum homenaje a Lorca, Lorquiana, con música de Joan Manuel Serrat. ¿Os suena de algo? Debería. Don P...


1 de febrero de 2009

Taller de lengua: Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín


Próximamente asistiremos a la representación de una deliciosa y breve pieza teatral de Federico García Lorca, Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín.
Os resumo brevemente su argumento: don Perlimplín, un anciano soltero, se ha pasado la vida dedicado a la lectura y alejado de los placeres del amor. Tras la insistencia de su criada Marcolfa, don Perlimplín se casa con la joven y bella Belisa, sin embargo, ya en la noche de bodas ésta le es infiel con cinco admiradores. Don Perlimplín urdirá un engaño para lograr el amor de Belisa, aunque el triunfo del amor no les librará de la muerte.


A continuación podéis leer la obra pinchando aquí.

El personaje de don Perlimplín y su plan para lograr el amor de Belisa nos recuerda a otro personaje teatral (aunque existió en realidad) creado por el dramaturgo francés, Edmond Rostand, Cyrano de Bergerac.

Cyrano, el protagonista, es un poeta y espadachín, locuaz e ingenioso, pero con una enorme nariz, objeto de constantes burlas. Vive secretamente enamorado de su prima Roxane, sin embargo, ésta ama a Christian, un joven apuesto y tímido, que a su vez está enamorado de la dama. Cyrano ayuda a su rival escribiendo para él apasionadas cartas de amor destinadas a Roxane. Gracias a la ayuda de Cyrano, los dos jóvenes consiguen casarse, aunque Christian muere en la guerra. Tras morir su marido, Roxane se retira a un convento, y mientras Cyrano agoniza, la joven se da cuenta de que las bellas palabras que encendieron su pasión, son, en realidad, las palabras de Cyrano.

Esta obra ha sido llevada al cine en varias ocasiones. Os dejo un vídeo de la versión de 1990, protagonizada por Gérard Depardieu.

27 de enero de 2009

Don Amor y el Arcipreste


Nuestro arcipreste, humano y pecador, culpa a Amor (Cupido) de su mala fortuna. Como respuesta, Amor y Venus, su madre, se le aparecen y le dan consejos útiles para que consiga novia. El primero de ellos se refiere a la mujer de la que debe enamorarse. Una mujer, como veréis, muy alejada de la descripción de la serrana Aldara de Tablada cuya aventura leímos en clase. Ahí van los consejos de don Amor:


»Busca mujer hermosa, atractiva y lozana,
que no sea alta, pero tampoco enana;
si pudieres, no quieras amar mujer villana,
pues de amor nada sabe, palurda y chabacana.

»Busca mujer esbelta, de cabeza pequeña,
cabellos amarillos, no teñidos de alheña;
las cejas apartadas, largas, altas, en peña;
ancheta de caderas, ésta es talla de dueña.

»Ojos grandes, hermosos, expresivos, lucientes
y con largas pestañas, bien claros y rientes;
las orejas pequeñas, delgadas; para mientes
si tiene el cuello alto, así gusta a las gentes.

»La nariz afilada, los dientes menudillos,
iguales y muy blancos, un poco apartadillos,
las encias bermejas, los dientes agudillos,
los labios de su boca bermejos, angostillos.

»La su boca pequeña, así, de buena guisa,
su cara sea blanca, sin vello, clara y lisa;
conviene que la veas primero sin camisa
pues la forma del cuerpo te dirá: ¡esto aguisa!
[...]

»Si tiene los sobacos un poquillo mojados
y tiene chicas piernas y largos los costados,
ancheta de caderas, pies chicos, arqueados,
¡Tal mujer no se encuentra en todos los mercados!

»En la cama muy loca, en la casa muy cuerda;
no olvides tal mujer, sus ventajas recuerda.
Esto que te aconsejo con Ovidio concuerda
y para ello hace falta mensajera no lerda.

»Hay tres cosas que tengo miedo de descubrir,
son faltas muy ocultas, de indiscreto decir:
de ellas, pocas mujeres pueden con bien salir,
cuando yo las mencione se echarán a reír.

»Guárdate bien no sea vellosa ni barbuda
¡el demonio se lleve la pecosa velluda!
Si tiene mano chica, delgada o voz aguda,
a tal mujer el hombre de buen seso la muda.

»Le harás una pregunta como última cuestión:
si tiene el genio alegre y ardiente el corazón;
si no duda, si pide de todo la razón.
si al hombre dice sí, merece tu pasión.

Si quieres leer un pasaje realmente divertido de nuestro Libro de buen amor, te recomiendo el episodio de don Pitas Payas, pintor de Bretaña. Se trata de un ejemplo que don Amor cuenta al Arcipreste para ilustrar lo que le puede suceder al hombre que no sigue sus consejos y no reúne las condiciones adecuadas. Espero que lo disfrutes.

15 de enero de 2009

Repasando


¿Cansados de analizar sintagmas, sujetos, predicados...? Un último esfuerzo. Os propongo un repaso general a través de las siguientes actividades interactivas para comprobar lo que habéis aprendido.

Análisis de sintagmas




La oración: sujeto y predicado





Oraciones impersonales






Las categorías gramaticales

Fuentes (materialesdelengua.org - portal de lengua)

21 de diciembre de 2008

El sintagma nominal: las esperadas vacaciones de Navidad


Paula y Fátima me pidieron actividades para repasar el sintagma nominal. Lo prometido es deuda.

Actividades interactivas: el sintagma nominal

Para finalizar analiza los siguientes sintagmas nominales:


a) Las largas vacaciones de Navidad

b) La profesora de lengua, nuestra tutora

c) Tres estupendos libros de aventuras

d) El reportaje de un famoso periodista

e) Aquella postal de mi amiga holandesa

f) Un ay doloroso

g) El blog educativo de la clase de lengua

h) El presidente español Zapatero

i) El fascinante viaje de los padres de mi amigo Antonio


Descansa, lee y ríete mucho. ¡Felicidades!

3 de diciembre de 2008

Reporteros y reporteras


El reportaje es un género periodístico informativo (también puede ser mixto) en el que se amplía una noticia, que no siempre es de actualidad, complementando la información con nuevos datos, testimonios directos, información gráfica... de forma objetiva (a veces también subjetiva) y organizada.

Hoy os propongo el análisis de un reportaje publicado en la edición digital de El País, 24 cámaras para vigilar el instituto.

Individualmente, realizaréis las siguientes actividades en un documento que debéis crear:
  • Lee atentamente el texto, sin prisas, y busca el significado de las palabras que desconozcas en el diccionario de nuestro blog.
  • ¿Qué persona gramatical utiliza el autor del reportaje? Escribe tres ejemplos del texto.
  • ¿De qué personas se recogen declaraciones?
  • ¿Qué dos posturas aparecen enfrentadas en el reportaje? Identifica a los defensores de ambas.
  • Redacta la noticia que supuestamente ha servido para realizar este reportaje. No olvides que el texto debe responder a las seis preguntas básicas: ¿quién?, ¿qué?, ¿cuándo?, ¿dónde?, ¿por qué? y ¿cómo?
  • Indica las tres partes en que se estructura el reportaje.
  • Busca un título más sugestivo para el reportaje.
  • Finalmente, elabora un artículo de opinión. Puedes añadir al texto alguna imagen que ilustre tus palabras. Te recomiendo flickrcc.bluemountains.net o everystockphoto.com. Sorpréndeme, por favor.

No olvidéis enviar la actividad a mi correo electrónico y os recuerdo que espero vuestros reportajes el próximo día 10.

1 de diciembre de 2008